Son dos obligaciones distintas, y casi la mitad de las pymes todavía no lo sabe. Según el estudio, el 41 % de las pymes y los autónomos no distingue entre Verifactu (el software antifraude que registra cada factura y la envía a la AEAT) y la factura electrónica obligatoria entre empresas. En 2025 eran el 60 %. Solo el 9 % dice tenerlo claro, el 30 % no tiene plan de implantación y la mitad teme las sanciones. Las empresas dedican de media 21,5 horas al mes a facturar a mano, y el 63 % depende bastante de Excel. El aplazamiento de Verifactu a 2028 sigue sin publicarse en el BOE.